¿Alguna vez se han preguntado cuánto cuesta la viña más cara de Italia?
Diego y Nora Molinari, ex propietarios de la Cerbaiona, tienen la respuesta: ¡6 millones de euros!
Este es el importe pagado por el inversor americano (con sociedad china) Gary Rieschel para hacerse con 1,6 hectáreas de tierra en las que hunden sus preciosas raíces una viña de Sangiovese de la que se obtienen 8000 botellas de un Brunello de absoluta calidad, con una facturación de aproximadamente 600 mil euros.
¿Qué sentido tiene esta inversión? ¡Pues desde un punto de vista económico no parece precisamente un negocio si se cuenta así!
Además de la viña y las 8000 botellas anuales vendidas a más de 200 euros cada una, en el trato también se incluyen una casa de campo, un bosque y otras viñas utilizadas para el Rosso di Montalcino y el Cerbaiona IGT.
A lo largo de los años ha habido otros negocios vertiginosos en el mundo del vino: por ejemplo, la compra de Poggio di Sotto, 10 hectáreas en la zona del Brunello, por parte de la familia de Ernesto Bertarelli, armador de Alinghi; o la venta, por parte de la condesa Noemi Amarone Cinzano, de 52 hectáreas de viñedos por unos 40 millones de euros a inversores brasileños.
La cantina vendida fue abierta en 1976 por Diego Molinari, ex piloto de Alitalia, quien había hecho de la interpretación "clásica" su sello de bodega: cubas de cemento y grandes barricas de madera, sin compromisos y con el favor de la crítica.
El comprador, en cambio, es un coleccionista de vinos, experto en venture capital, licenciado en Harvard y con una carrera en Silicon Valley a sus espaldas; ahora dirige la Qiming Venture Partners de Shanghái y, tras haber invertido en la empresa vitivinícola de Massimo Ferragamo, se enamoró también de la Cerbaiona y gracias a "un grupo de amigos" decidió adquirirla; esperamos que logre mantener intacta la poesía de estas tierras.





¿Qué opinas?
Inicia sesion para dejar un comentario