TERRITORIOS Y VARIEDADES
  • 27 DE MAYO DE 2015
  • 4 min
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De Borgoña al resto de Italia, Pinot Nero el príncipe de las variedades de uva

Los vinos tintos y los espumosos metodo classico obtenidos de Pinot Nero me conquistan desde siempre. No me siento capaz de definirlos como mis vinos "preferidos", ya que existen infinitos productos italianos y extranjeros con personalidad propia que otorgan...

Eleonora Baldassini

por Eleonora Baldassini
Experta en Territorios y Vinos

De Borgoña al resto de Italia, Pinot Nero el príncipe de las variedades de uva

Los vinos tintos y los espumosos metodo classico obtenidos de Pinot Nero me conquistan desde siempre.

No me siento capaz de definirlos como mis vinos "preferidos", ya que existen infinitos productos italianos y extranjeros con personalidad propia que otorgan sensaciones y emociones distintas. Sin embargo, por mi parte, el Pinot Nero es una de las variedades de uva más extraordinarias y difíciles de cultivar, pero si es trabajada por bodegas hábiles, conscientes de interpretarla de la mejor manera, cultivándola además en un entorno pedoclimático adecuado, esta variedad es capaz de expresarse con una calidad sin igual.

Características del Pinot Nero

El Pinot Nero brota precozmente y las heladas pueden ser fatales, también porque al disponer de una piel fina, la uva es más sensible a las lluvias y a la humedad, con la posibilidad de verse afectada por la podredumbre. Prefiere en cambio suelos calcáreos, climas frescos sin heladas y con calor moderado, para preservar los aromas y la acidez, cualidades del Pinot Nero.

Es importante contar con un clima fresco precisamente para favorecer una maduración lenta y adecuada que le permita desarrollar un perfil aromático inconfundible y una buena acidez. La exposición debe ser óptima tanto como la latitud, ya que una buena irradiación solar es indispensable, al igual que las intervenciones en el viñedo, precisas y meticulosas, que facilitan una maduración perfecta del fruto.

El racimo, una vez listo para la vendimia, resultará muy compacto, casi recordando una piña, y es precisamente de esto de donde derivaría el nombre de la variedad.

Borgoña, cuna del Pinot Nero

Cuando se habla de Pinot Nero es fácil asociarlo a Borgoña, un territorio verdaderamente único. Replicar el carácter de complejidad y encanto que el Pinot Nero alcanza en este territorio es prácticamente difícil. El Pinot Nero se establece en Borgoña quizás a través de cruces de diversas variedades de vides silvestres incluso antes de los romanos, representando así una de las variedades más antiguas.

En los siglos XVI y XVIII se asomaron al panorama vitivinícola el Pinot Blanc, el Pinot Gris y el Pinot Meunier, mutaciones genéticas del Pinot Nero que se convirtieron en biotipos independientes. El clima fresco y el terreno calcáreo de esta zona han hecho que los vinos de Pinot Nero se realzaran, dando lugar a muchos clones distintos, casi todos en Borgoña y algunos también en la región de Champagne. La creación de estos clones tiene como objetivo buscar hacer esta variedad menos difícil de trabajar.

El Pinot Nero de viaje por Italia

Volviendo a Italia, el Blauburgunder, como se le llama en Alto Adige, alcanza resultados interesantes, como el famoso viñedo Sant'Urbano. También el Trentino ha demostrado ser un territorio excelente, y l'Etna, con sus cultivos por encima de los mil metros sobre el nivel del mar y sus oscilaciones térmicas, es una zona volcánica no sujeta a heladas, con un terreno arcilloso y calcáreo como aquel pinot nero del sur. En Toscana, los viñedos donde está presente la incidencia calcárea marca la diferencia, y en Oltrepò Pavese, además del uso para el espumoso, los vinos tintos son de absoluta excelencia.

En Franciacorta y más allá, aporta estructura y elegancia a numerosas cuvée, pero también sobresale en pureza, vinificado en blanco o en rosado. Muy equilibrado el Pinot Nero de Les Crêtes del Valle d'Aosta, variedad difundida también en Veneto y en Friuli. En definitiva, es sin duda una variedad internacional dada su difusión, pero es sobre todo una variedad que, al vincularse al territorio, alcanza niveles distintos según el lugar donde se cultiva.

Cata de Pinot Nero

El Pinot Nero es famoso por sus tonalidades de rojo poco concentradas, que con el envejecimiento evolucionan hacia colores más desarrollados.

El color transparente deriva de la finura de la piel, síntoma de una modesta concentración antociánica que incide también en el tanino. En nariz, además del clásico frutado, se pueden encontrar en la copa, también gracias al envejecimiento, notas silvestres, fruta seca tostada, especias, grafito, mineralidad, siempre en tonos de elegancia. En boca, la elegancia predomina junto a una frescura agradable y un tanino nunca agresivo, que se convierte en vehículo de suavidad.

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